El voto femenino y yo. Mi pecado mortal


Cien años después, ser una mujer, política, guerrera, feminista, que hace su trabajo, sigue siendo un desafío. Hoy como ayer, la escritura de las mujeres inteligentes se llena de ironía y humor, clarividencia y confianza.

La luchas de Clara Campoamor son varias: por abolir la prostitución, sueño que consigue con la llegada de la Rapública después de infructuosos intentos; cambiar la jurisprudencia para abolir la pena de muerte y el empleo infantil, y el voto femenino, por cuya consecución fue abandonada por el partido radical.


Prepararos porque el libro que viene ahora no tiene nada que ver con lo que suelo subir habitualmente entre las reseñas del blog, yo os he advertido. 

Ha sido una lectura complicada porque es de temática política y es un campo al que no estoy acostumbrada, había muchos tecnicismos y el lenguaje no iba destinado al público en general. A pesar de ser enrevesado, he agradecido mucho el poder encontrar las memorias de esta gran mujer.

En este libro, podemos ver a lo largo de los capítulos como durante meses Clara tuvo que pelear para conseguir el voto de la mujeres. En las memorias, va dando razones del porqué de su defensa, pero lo que más me chocó fue como sus compañeros muchas veces no valoraban lo que decía y menospreciaban al sexo femenino independientemente de su partido político. En el siguiente párrafo, Clara nos muestra un ejemplo de todo lo que tuvo que oír:

<<Oí en una ocasión este argumento republicano ardoroso, de agudo sentido liberal, y, por lo demás, hombre respetable y respetado, que en una discusión arguyó: “es bueno que la mujer tenga el freno de la Iglesia.” Juicio que descubre todo el profundo desprecio masculino por la hembra […]>>

También, el libro recoge situaciones que nos recuerdan a las de hoy en día, solo que el discurso se utiliza para distintos fines, como por ejemplo, el eurodiputado polaco que dijo que por nuestras condiciones biológicas deberíamos ganar menos dinero.

<< Dr. Novoa Santos dijo entre otras cosas de igual volumen: ¿Por qué hemos de conceder a la mujer los mismos títulos y los mismos derechos políticos que al hombre? ¿Son por ventura ecuación? ¿Son acaso organismos iguales? ¿Son organismos igualmente capacitados?... es en mí ésta la expresión de una convicción biológica de que los sexos no son desiguales sino diversos simplemente, y que la única estructura biológica es la pareja humana. Por mi parte, creo que podría concederse en el régimen electoral que la mujer fuese siempre elegible por los hombres: pero, en cambio, que la mujer no fuese electora.>>

Lo que os vais a encontrar en estas memorias, es la realidad pura y dura de una situación que por desgracia es mayoritariamente desconocida. El voto femenino es un tema que no se da o se pasa por encima desde el colegio en las clases de historia, y aunque la lectura no sea muy amena, solo por poder conocer mejor a Clara ha merecido la pena. 

Ha sido bastante interesante descubrir que no solo se luchó por el voto femenino a lo largo de todo este proceso, sino que además, en estas fechas se reivindicaba por ejemplo el hecho de que la mujer pudiera conservar su nacionalidad cuando se casase con un extranjero. 

Recomiendo esta lectura a todas las personas que les interesen la figura de Clara, les apasione la política o la historia, y por supuesto, a las que se consideren feministas. No es una lectura que recomendaría al público juvenil, más que nada porque creo que conseguiría un efecto rebote y acabarían no soportando a esta mujer, pero si eres una de las personas que entran dentro del marco que he nombrado con anterioridad, os lo recomiendo encarecidamente porque seguramente os va a encantar.

(Esta imagen está sacada de una
página web que da recursos a los

maestros para incluir a Clara en las aulas. 
Pulsa aquí para visitarla.)
(Madrid, 1888 - Lausana, 1972) Política española, pionera de la militancia feminista. Procedente de una familia modesta, estudió la carrera de derecho al mismo tiempo que trabajaba, y se licenció en la Universidad de Madrid en 1924. Al tiempo que ejercía su actividad como abogada, sus inquietudes políticas le llevaron a aproximarse a los socialistas y a fundar una Asociación Femenina Universitaria. (biografía sacada de aquí)

Con el advenimiento de la Segunda República (1931), Clara Campoamor obtuvo un escaño de diputada por Madrid en las listas del Partido Radical. Formó parte de la Comisión constitucional, destacando en la discusión que condujo a aprobar el artículo 36, que reconocía por vez primera el derecho de voto a las mujeres.


💙💙💙💙


¡Muchas gracias por leerme! Espero que os haya gustado y os animéis a rememorar a esta gran figura histórica.

Comentarios

  1. Hola!1
    Con este no creo que me anime, gracias por la reseña.
    Un besin :)

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    Respuestas
    1. De todas formas, muchas gracias por leerme, no hay que estar siempre de acuerdo, un beso con mucho eco ;)

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  2. ¡Hola!
    No conocía a la autora, pero me interesa este libro porque habla algo relacionado al feminismo, así que no descarto leerlo en un futuro.

    ¡Abrazos!

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