Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2015

Futuro visitante

Esta carta va dirigida a mi futuro visitante, por favor sino es usted, le ruego que deje seguir este sobre su camino, es importante que llegue en el tiempo y lugar indicado, no vaya a ser que usted sea el inadecuado, y no tenga nada que aportarme.

x/xx/xxxx

21/04/15

Palabras medidas en agraciadas dádivas, flores de papel deshojadas en negro. Ojalá el reflejo del mar estuviera en raso, de obligación conforme mi pisar en charcos.

Fayna e Isabella

Imagen
-Fayna, debes tener cuidado- dijo Isabella- esto no es territorio para nuestra… clase. Ya sabes a lo que me refiero.

Sin timón ni rumbo.

¡Cuán rota era la ironía qué se derramaba de verso en verso! ¡De ceniza a ceniza!
¿No ves a caso tez grisácea qué la luna ya no te llama?
¡Y tú cantas! ¡Olvidándote del hálito susurrante inacabado!
¿Cuál fue la última vez del anudar de tus jarcias?

Esquina

¡Qué bien! ¡Hoy todos están quietos! Jueves está jugando con Chapa, Rojo duerme al lado de H, 14 ya no me grita... ¡Pero vaya! ¿Dónde está Esquina? No le encuentro, voy a ir a la habitación de Carlos, no quiero que papá y mamá se enfaden, porque si Esquina le hace algo a mi hermano pequeño... Ellos dicen que estaría fatal si me portara mal con él haciendo caso a mis amigos.

¿Cuánto tiempo es para siempre?

Imagen
Sonó la puerta otra vez de la misma forma que aquella noche. 
Su respiración estaba agitada, sus ojos se posaron en los míos, y sin decir nada, le invité a pasar. Allí, en la entrada, nos fundimos en un abrazo, y de forma inexplicable sentí como sus heridas invisibles otra vez se abrían lentamente, cerré los ojos, y entonces, comencé a recordar.

Un día en la vida de un maltratador.

Imagen
Estoy tan casando, sólo quiero llegar a casa y desconectar del trabajo. Otro día de bronca, otra vez el jefe poniendo mi palabra en duda. ¿Qué se cree mejor qué yo? ¿Yo qué me he sacado dos carreras, qué tengo mujer y dos hijos? ¿Yo qué tengo una gran casa y dos coches? Pero eso sí, algún día cogeré y le partiré la puta cara a ese desgraciado, sólo tengo que esperar.

Nunca lo fue

Imagen
Temblaba vacía entre sus sábanas, y yo sin poder hacer nada la observaba angustiado, mirando como se hacía pequeña, como cerraba sus ojos lentamente mientras sus labios intentaban pronunciar palabras que desde el otro lado se me hacían inteligibles.