Carta a un soldado

Atte: Una poetisa.

¡Hasta luego! ¡Nos vemos pronto!

Sé que las cartas se comienzan con saludo, pero en este caso vamos a empezar al revés, porque considero que es como se debe hacer en un caso como el nuestro.

Va a ser complicado, los dos nos conocemos. Antes de que cojas ese vuelo no podremos evitar emocionarnos, más que nada, vas a estar seis meses fuera por culpa de esa misión. No va a ser fácil para nadie (y menos para ti), pero desde mi posición, debes estar seguro de que me siento muy orgullosa de lo que haces, y que voy a estar ahí intentando apoyarte como pueda.

No sé lo que ocurrirá durante tanto tiempo, es bien sabido que en un solo día una persona puede experimentar todo tipo de sucesos, incluso puede que su vida se torne totalmente distinta de lo que era ayer, pero eso solo puede significar algo: evolución. Crecer siempre es bueno, y aunque los cambios nos puedan asustar y hacernos sentir algo débiles y pequeños, siempre habrá tiempo de conocernos si los dos nos renovamos en el proceso, porque para mí, el amor siempre ha sido una energía, y si algo ocurre, este siempre se transforma, como seguramente lo haremos nosotros. 

Es inevitable sentir miedo cuando nos vamos a tener tan lejos, es cierto que poseemos medios para comunicarnos, y más ahora, que no solo tenemos que depender de un teléfono, pues las redes sociales son un invento perfecto para este tipo de situaciones (quién me iba a decir a mí que iban a tener una verdadera utilidad), pero estoy segura que como siempre, seremos capaces de organizarnos, y tendremos nuestras charlas y coloquios, desde las conversaciones más absurdas. hasta los debates más rebuscados. 

Te quiero, y por si alguna vez lo has necesitado saber, también te amo. En el castellano, he aprendido que hay dos palabras complicadas y difíciles de sobrellevar: odiar y amar. Yo estoy segura de que en mi espalda llevo la responsabilidad de amarte, y aunque es una de las mejores cosas que me han ocurrido, también tiene sus "dimes y diretes", pues nunca va a ser sencillo estar enamorada de un soldado, pero viendo la persona que eres. vale la pena tomar el riesgo e intentarlo.

Estoy deseando que estés ya de vuelta, y como las cartas siempre suelen tener una sensación amarga y melancólica al final, he decidido que ahora venga el ¡Hola!, porque lo importante en todo esto es que vas a volver, y con nuestro primer saludo, también te estarán esperando las velas, las casas voladoras, las sorpresas, el parque, las tiendas, Bing Bong, la luna, los cumpleaños. el cine, los secretos, nuestro banco, las espadas, los metros, la lluvia, los videojuegos, los no sé...  El mundo comenzará a girar otra vez. y la vida continuará como antes pero con un toque nuevo, así que con una sonrisa y con una gran alegría te debo decir: 

Querido soldado, hola.

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