Finalista del I Concurso de Microrrleatos Sora ediciones

El gatillo

Estoy tan vieja que ni me inmuté cuando me dijeron que tenía cáncer. Hace tiempo que ya estaba preparándome para la otra vida, así que por eso quiero apretar el gatillo de la pistola que heredé de forma fortuita. Mejor morir deprisa que agonizando en la sala de un hospital, aunque hay algo que me impide recibir la bala.

Aquí donde me veis, he vivido una guerra, y no solo he intentado huir de ella, sino que además he tenido que combatirla. ¡Ah, aquellos tiempos! No puedo evitar pensar en lo fría que era. Maté a muchos hombres, y no me impactaba en absoluto acabar con sus vidas. Era yo o ellos, y para la supervivencia, es mejor ser egoísta. Me sorprende echar de menos mi pasado, éste está manchado de la parte más diabólica del ser humano… supongo que es porque me sentía útil.

Tengo tantas respuestas interiorizadas en mi ser, que la cabeza incluso olvida las que son menos importantes, eso, o que estoy en una edad delicada. Es igual, dentro de poco voy a morir.

¿Sabéis?, es una pena que en este mundo lleno de preguntas, nadie quiera acercarse a los que conocemos las soluciones, aunque hay algunas cuestiones que a veces no se pueden resolver, como por ejemplo: ¿por qué no puedo apretar el gatillo y poner el punto final a mi historia? 

Os vais a reír, pero creo que es porque todavía quiero tener la oportunidad de poder vivir mi vida, de saber lo que es cumplir tus objetivos, de que mi historia se parezca un poco a la vuestra. En fin, eso no va a ocurrir nunca, nada se puede hacer cuando ya ha corrido el tiempo y se ha tejido el pasado.

Aprieto el gatillo.

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