El mismo camino

Con la sensación de estar descolocada por dentro, sabía que eso solo era el principio de un viaje ya conocido, que no tenía retorno, y que a veces le resultaría bastante dificultoso.

Su aroma

Calcetines altos y chocolate caliente, sentada en el suelo y mirando a un árbol de plástico. Una bola rojiza la saluda con su reflejo y la invita, como siempre, a recordar días anteriores que fueron mucho más certeros.

Olor a metralla

Se levantaba una bruma inquieta llena de dolorosa cordura que calaba sus huesos. No llovía, pero había un ambiente húmedo que hacía que las sábanas se pegaran a su piel convirtiéndose en su ropa. Podría rogar al cielo que le diera las fuerzas para mentirse un poco más, pero éste jocoso, hizo que se tropezara con el camisón del suelo, consiguiendo así que la joven se estrellara contra la luna.