Vino

El viento acaricia sus pasos, las lágrimas describen el sello de su alma, y a tientas, mira hacia el cielo.

Miedo

No sabía que decir, era la primera vez que la veía y tenía la sensación de que había resuelto todos los secretos que la atropellaban sin apenas conocernos, ¿cuántos pudieron saborear esa miel qué degustaba en cada una de sus palabras?

Su nombre

Lo que fue, ahora no ha sido,
lo que queda se vuelve invisible,
y al retumbar en sus oídos,
el tambor es inservible.

Cambios

Temer a los cambios es algo absurdo y erróneo ya que nos van a acompañar durante toda la vida. ¿Sabéis? A día de hoy agradezco mis actuales cambios.

Nicolo y Fayna

Unas pequeñas pompas de agua se expandían a lo largo del camino y flotaban de forma inexplicable en el aire. Él no podía evitar pensar que habían sido construidas estrictamente para su ser, y con una sonrisa, las estallaba y se enamoraba de la música que desprendían. Cada una de ellas encerraba un pequeño secreto, piezas musicales jamás escuchadas por ningún otro hombre que no fuera él; estas burbujas sólo habitaban en sus sueños.

Espejo

Su imagen se veía fracturada, y a cada susurro, esta comenzaba a romperse. Parecía que algo había estado alterando el orden, volviendo al caos en una pesadilla lógica."Si por lo menos pudiera encontrar la pieza del puzzle", pensaba; pero nada, eso era imposible, no era capaz de averiguar la respuesta y esto la convertía en una mera espectadora de su derrumbe.

¿De quién estamos hablando?

  -Venga va cuéntame. Me has hecho moverme desde la otra punta de España hasta aquí, deberías recompensarme con una jugosa historia.

Alma libre

Al mirar al vacío otra vez dijo "¿Por qué no? ¿Quién se lo impedía?" Sólo encontró una respuesta cristiana ante estas preguntas, el pecado, aquel que mandaba en su propia existencia. Quería liberarse de la cárcel que su propia mente había construido para su alma, y eso en la fe cristiana, suponía una eternidad de torturas.

Yo todo lo sé.

Anhelo el suspiro frío,
me deslizo rauda entre mi ropa,
y sedienta imploro la vaporosa gota,
que eres incapaz de ver.

Serendipia

Buscaba la verdad oculta que se respiraba en el aire libre. Estaba obsesionada con encontrar la respuesta a la pregunta que siempre me había acompañado, "¿Qué sería de mi monstruo si sólo lo alimentara con su propia existencia? ¿Podría entonces acabar con él por completo?", y de repente, se presentó Serendipia.