Yo todo lo sé.

Anhelo el suspiro frío,
me deslizo rauda entre mi ropa,
y sedienta imploro la vaporosa gota,
que eres incapaz de ver.

Porque aunque tú no lo creas yo todo lo sé. 

Aferro la sangre caída,
cortantes lágrimas vuelan de la herida,
el rojo es saliva,
y la tinta no se está en pie.

Porque aunque tú no lo creas yo todo lo sé.

Vuela la venda en suspiro,
mis latidos se vuelven castigo,
ella y tú sois testigos 
de como se apaga mi ser.

Porque aunque tú no lo creas, yo todo lo sé. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Seamos seguidores

Cinder

La historia de Ashe