Miedo

No sabía que decir, era la primera vez que la veía y tenía la sensación de que había resuelto todos los secretos que la atropellaban sin apenas conocernos, ¿cuántos pudieron saborear esa miel qué degustaba en cada una de sus palabras?

Lo confieso, me da miedo, su mirada está llena de locura... Y decirme, ¿qué clase de ser humano no teme a la locura? Sería de estúpidos no encogerse cuando sus pupilas te acarician, aunque he de decir que no podía evitar deleitarme con esos ojos, porque a pesar de carecer de cordura, te llenaban el alma, cosa que desde hace mucho tiempo nadie lo había logrado.    

Su pelo jugaba con el viento y un sonido metálico acariciaba su cuello. Una sonrisa tímida, dulce y triste, se abría paso entre mis pensamientos, y con la lluvia a nuestro alrededor, lo único que deseaba era besarla. Sí, quería besarla y acabar con todo, quería tenerla desnuda entre mis brazos, tan frágil y a la vez tan fuerte, tan inteligente y a la vez tan inocente, si sólo fuera un beso... Pero no, no podía ser, yo nunca podría tenerla de esa forma, porque a ella no se la podía tener, y lo peor de todo, es que ella sabía de mi deseo y ni siquiera mostraba algo de compasión, porque nunca huía, no se apartaba, me dejaba sufrir al lado de su compañía.

Fueron pocos los que disfrutaron del sabor de su piel y de su boca, algunos consiguieron tomar su mano o su cintura, fueron solamente dos personas las que disfrutaron de sus "te quiero" incluso de sus "te amo", pero esas personas deberían saber... Que solamente la conozco de dos días y ya me ha regalado poemas, que no he podido besarla pero me ha regalado miles de historias, que no podré compartir sábanas con ella pero me ha regalado una infinita luna, que he conseguido disfrutar de ella como no ha disfrutado de ella ninguna persona.

Y allí, bajo la lluvia, con su capucha puesta y mojando sus labios con miles de gotas, pude ser recompensado con ver a la tristeza, a la belleza y a la fuerza, luchar en un mismo cuerpo ¿Me habré empapado con algo de su locura entre miradas y deseos? Lo único que sé, es que algo en mí está cambiando al observar sus pupilas, y creerme, eso es algo que me da muchísimo miedo. 

Comentarios

  1. precioso y profundo sigue escribiendo con la misma pasion ....no cambies princesa

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    1. Muchísimas gracias, espero verte por aquí más a menudo *-*

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  2. Hola!

    Hace un tiempo que descubrí tu blog por casualidad y comencé a leerlo y he de decirte que me está gustando mucho, da gusto leerte. Ánimo y a seguir así!!

    Hasta la próxima! : )

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    1. Muchas gracias, ojalá te vea por aquí más a menudo :3

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