La estoy perdiendo

En la noche, 
sus pupilas son mis favoritas estrellas,
y en el día,
los mejores rayos son los de sus sonrisas.


El mejor algodón en el que nunca he dormido es ahora su piel,
las mejores melodías nacen de su boca,
los mejores placeres me los cede su ser. 
No hay caricia alguna que se compare con la suya,
sus besos saben a nuevo amanecer.


Cuando su te quiero sonó a costumbre,
el alma mía voló fuera de mi con incertidumbre.
Echo de menos el algodón, los amaneceres y los besos,
dentro de poco seremos pintura en lienzo.


Todo está al revés,
mis pensamientos en la oscuridad están cayendo,
la única cosa que entiendo es esta:
la estoy perdiendo.



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