Muñequita narcisista

 Contemplaba lo que le ofrecía la vista, 
mas no podía alcanzar lo que era su ser.
Sí, era una pequeña muñequita pero...
¿Las muñecas no sólo son simples telas,
inanimados objetos que sólo si les das cuerda se pueden mover?

Su feminidad abrumaba,
toda ella era mentira.
Su objetivo: atraer.
¡Pobre narcisista inquieta qué piensa qué con su cuerpo todo lo puedo tener!

Sexualizada al máximo,
ríe sin saber el porqué.
Copia y habla igual que las películas
con tal de que a su alrededor a moscones pueda ver.

Son envidiadas,
admiradas,
¡Son las chicas que según todo el mundo cualquier chico querría tener!
Miran por encima de sus hombros,
y hasta con su actitud pueden llegar a imponer.

Mientras él contemplaba lo que le ofrecía la vista la muñequita se alejó.
Cuando ella llegó a su casa su "cuerda" se acabó,
  contemplándose al espejo ella lloró y lloró.

¡Pobre muñequita narcisista que vive encerrada entre mundos de tela y algodón!
¿¡Por qué todo el mundo la admira si ella sabe que en el fondo no hay nada en su interior!?
Porque en este mundo de hipocresía la mujer es sólo imagen,
mero ocio creado para el hombre a partir del ser llamado Dios.

Porque a todas nos educan para ser muñequitas.

Comentarios

  1. Que hermoso poema, yo no soy capaz de expresarme a través de los versos, pero desde luego tú tienes un gran don entre manos.
    Una historia interesante, creo que me quedaré por aqui.
    Un beso de Compases Rotos
    Lena

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tu comentario. Es un placer tener a una nueva ecobloguera :3

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