Jugar

"¿Qué pretendes?" Decía de forma azorada la llama. La niña acercaba su mano de forma suave al calor que le proporcionaba el pequeño fuego que había encendido en medio de su propia oscuridad "Jugar" Fue la respuesta que se perdió en ecos vacíos y que empezaron a viajar a través de la nada. 

"¿Qué es este sitio?" Se preguntaba la niña. No había suelo, ni paredes, y parecía que ni siquiera había tiempo, ¿acaso se había quedado dormida?. "Sólo recuerdo haber encendido este fuego" se repetía. 

"Pequeña, ¿por qué me has dado la vida?" Volvió a preguntar la llama, y esta, obtuvo la misma respuesta que minutos antes la había regalado aquella dulce pequeña: "Para jugar". Cansada, la pequeña llama veía como la niña acercaba más y más su mano al interior de su cuerpo, "¿acaso ella no sabe lo peligrosa qué puedo llegar a ser?" Se preguntaba la llama ahora un tanto preocupada. 

La niña a pesar de estar en ninguna parte no sentía miedo o pesar, el calor que le proporcionaba esa nueva amistad hacía que se olvidara de todo, sólo quería sentir el cálido abrazo que envolvía esos rojos, amarillos y naranjas que le otorgaban una suave seguridad. 

La niña estuvo durante un largo tiempo acercando su mano. Uno de sus dedos se dejo caer en el interior del pequeño fuego, en ese instante, sintió un punzante dolor que recorrió todo su cuerpo. Comenzó a temblar y no pudo evitar empezar a sollozar, ¿cómo podría haberle ocurrido algo así, si aquella llama le acariciaba con promesas de calidez y ternura? 

"¿Por qué me has hecho daño?" le preguntó la niña "¿Acaso merecía que me trataras así si lo único que hacía era acercarme a ti y regalarte mi mano y sus caricias?" La llama a pesar de ser pequeña era algo sabia, y mientras que poco a poco su existencia se apagaba a causa de las lágrimas que la niña le regalaba convirtiendo los rojos, amarillos y naranjas en humo gris, se despidió de ella de esta forma:

"Pequeña siento haberte hecho daño, no soy algo constante, no soy algo estático, no soy capaz de dar alegría sin tampoco generar tristeza. Pero debo advertirte que fue culpa tuya, tú te dejaste guiar a ciegas sin saber nada acerca de mi naturaleza. Tú has jugado conmigo, y quién juega conmigo, siempre se quema"

Comentarios

  1. No sé si lo pretendías, pero yo veo una metáfora muy interesante: conoce un poco a alguien antes de encariñarte, porque su forma de ser puede hacerte daño.

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  2. Sí, en parte es una forma de decir que una no se puede dejar guiar por las apariencias, que primero hay que saber con quién tratas, y también quería añadir en la reflexión final, que cuando una persona intenta jugar con otra, es decir engañarla, mentirla para X fines, puede que se lleve una sorpresa y sea ella la que se genere daño así misma. Gracias por comentar *-*

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